Como cada lunes, volvemos un día más con un post que seguro te gustará. Nuestra protagonista de hoy es una planta que destaca por sus flores aromáticas de gran belleza y por sus usos ornamentales, tanto en jardines como en terrazas o balcones.

El alhelí.

Sí, así es. En esta nueva ficha de plantas te traemos un género perenne que se caracteriza por su belleza, su mínimo mantenimiento y sus pocas exigencias de cultivo.

¡Vamos a empezar la semana con ganas!

¿Qué es el alhelí y qué características tiene?

Nombre científico   Matthiola
Nombre común   Alhelí
 Clase   Magnoliopsida
 Familia   Brassicaceae
 Origen   Género de plantas perennes originarias del Sur de Europa

Matthiola o alhelí, así se conoce a este género de plantas tan usado en ornamentación de jardines. Esta vegetación está constituida por varias decenas de especies (unas 50 aproximadamente) siendo la más común y popular la Matthiola incana (Alhelí blanco).

Son plantas semileñosas en la base, muy ramificadas y que alcanzan una altura de 50-60 cm cuando se dan las condiciones adecuadas de cultivo.

El alhelí tiene follaje perenne o, dicho de otro modo, sus hojas se mantienen verdes durante todo el año. Éstas son lanceoladas, con el margen entero y de color verde-grisáceo.

¿Y las flores?

Florece en primavera y las flores se desarrollan en inflorescencias (racimos terminales). Son perfumadas, sus sépalos son verdes (rara vez púrpura) y tienen un margen escarioso estrecho. Los pétalos pueden ser blancos, rosados o púrpuras.

Además, pueden ser simples o dobles.

Una curiosidad de la Matthiola incana (la especie más común de alhelí) es que se puede autopolinizar. También se vale de los insectos para transferir el polen entre las flores.

El alhelí se usa para la decoración de jardines. Se emplea para formar grupos o taludes en el jardín y se puede plantar en macetas ubicadas en terrazas o balcones. Asimismo, sus flores se usan como alimento, sobre todo en repostería, ya que son muy aromáticas.

El cultivo de alhelí

Como muchas otras especies analizadas en el blog, el alhelí va a necesitar unas condiciones específicas de cultivo y unos cuidados especiales. Su mantenimiento es básico y no es una planta exigente.

Con que tengas en cuenta los siguientes aspectos, conseguirás un buen desarrollo y un colorido jardín:

  • El sustrato: con un sustrato universal es más que suficiente. También puedes usar una tierra especial para plantas de exterior. El pH debe estar entre 5.5-6.5. Además, el terreno tiene que ser fértil, suelto y profundo.
  • Las temperaturas: lo ideal sería que por la noche no bajasen de los 4⁰C y que por el día no superasen los 25⁰ Unas temperaturas por debajo o encima de las indicadas, van a modificar su desarrollo.
  • La ubicación perfecta para esta planta es el exterior, en un lugar soleado. También tolera la semisombra.
  • Los riegos han de ser moderados, pues un exceso de agua puede ser fatal.
  • La mejor época de plantación es en primavera.
  • Tolera una poda de mantenimiento, es decir, la eliminación de aquellas partes que se encuentren en mal estado: hojas secas, puntas que van perdiendo las flores, etc.
  • Durante la floración, es muy aconsejable abonar con un fertilizante líquido. Para esta tarea, te recomendamos que acudas a un profesional o a un centro de jardinería, pues siempre es mejor dejarse ayudar que lamentarlo después.
  • El alhelí se propaga por semillas.

Problemas a los que se puede enfrentar

Y llegamos al apartado más temido: plagas, enfermedades y problemas. En el caso del alhelí, lo que debe preocuparte es lo siguiente:

  • Pulgones: unos viejos conocidos del blog. Estos pequeños insectos se colocan en las hojas más tiernas y en las flores y se alimentan de ellas succionando la savia. Además, producen un hongo denominado negrilla que impide a la planta hacer la fotosíntesis.
  • Plutella maculipennis: las larvas afectan al alhelí excavando galerías en las hojas. Esta plaga termina por afectar a toda la planta.
  • Hernia de las raíces: es una enfermedad (hongo) que causa tumores en el sistema radicular del alhelí. ¿La consecuencia? Amarillamiento, debilitación y finalmente, la muerte.
  • Botrytis: otra conocida de este blog. Se trata de un hongo ascomicete que ataca a las flores, los frutos y las hojas de la planta. Esta enfermedad es tan agresiva que es capaz de producir la muerte celular del alhelí afectado.
  • Mildiu: provoca el desarrollo de manchas amarillas en el envés de las hojas. Aparece con la humedad, por lo que es muy importante que no haya un exceso de agua en la planta.

Y hasta aquí nuestro artículo de hoy. Esperamos que te haya servido de inspiración a la hora de construir tu jardín soñado.

¡Nos vemos en la próxima entrega!

Características y cultivo de una especie.

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