En plena primavera comienzan a intensificarse las tareas de jardinería. Estamos en una carrera a contrarreloj por tener el jardín perfecto cuando por fin llegue el verano. Pues, ¿quién no querría disfrutar de un espacio verde durante las jornadas calurosas?

Reparar el césped, cortar los setos o podar las plantas.

Todas y cada una de estas tareas de jardinería adquieren una importancia mayor a medida que se acerca el verano. Por ello, en este post te vamos a enseñar uno de los procesos más importantes para una especie vegetal de preciosas flores.

Cómo podar rosales

Sí, así es. Nuestro objetivo de hoy será enseñarte cómo llevar a cabo la poda de estas plantas. Además, te diremos cuáles son los materiales que vas a necesitar y te ofreceremos los mejores consejos para conseguir un rosal saludable y de gran belleza.

¿Empezamos?

El rosal: la planta de gran belleza

Como bien sabrás si nos has estado siguiendo durante este tiempo, en Husqvarna nos gusta empezar por lo básico, y hoy no iba a ser menos.

Para aprender cómo podar rosales, primero debes saber qué es un rosal y qué características principales tiene. Esto determinará los cuidados, las necesidades de cultivo y el mantenimiento que va a necesitar.

Los rosales, pertenecientes a la familia de las Rosáceas, pueden ser arbustos (de tamaño variable según la especie concreta que sea), matorrales o plantas trepadoras de tallo leñoso. Este género tan destacado abarca unas 150 especies de rosales silvestres e incontables híbridos.

¡Una gran familia!

La presencia de espinas en cada uno de los tallos es una de las características comunes de casi todos los rosales. Las hojas, sin embargo, pueden ser perennes o caducas, todo dependerá de la variedad que sea la planta.

Pero si hay algo que destaque por encima de todo, son sus flores, las rosas. Como bien sabrás, las flores de los rosales son aromáticas. Éstas se agrupan en inflorescencias racimosas formando corimbos y los pétalos presentan colores muy variados (desde el clásico rojo al blanco o al negro).

Una rosa para cada gusto personal.

Podar rosales: Los materiales necesarios

La poda, al igual que otras tareas de mantenimiento como pueden ser el trasplante o el abonado, no se debe hacer a la ligera y con cualquier utensilio que tengamos por casa.

Para que la planta no sufra estrés y, sobre todo, para que no se contagie de alguna enfermedad o peste, se debe tener especial cuidado con las herramientas a emplear.

Para podar rosales lo que vas a necesitar es lo siguiente:

  • Una tijera de poda desinfectada y bien afilada. Para evitar infecciones, asegúrate de que esté en perfectas condiciones.
  • Los guantes serán tu gran amigo durante la poda de rosales. Asegúrate de que son resistentes y seguros para recoger las ramas espinosas que cortes.
  • Las gafas también son una buena equipación para protegerte.
  • Otro utensilio que puede ser de gran ayuda si tu rosal es de gran tamaño es la escalera. Para llegar a las zonas más elevadas y trabajar con comodidad, te recomendamos que uses una escalera (o elemento similar).

Una vez que tienes todo lo necesario para podar rosales, es el momento de ponerse manos a la obra.

Cómo podar rosales: Todo lo que debes saber

Antes de proceder con la poda, lo primero que debes tener claro es qué tipo de rosal es el tuyo. Como te hemos dicho anteriormente, los rosales pueden ser arbustos, matorrales o plantas trepadoras.

Esto determinará la forma de podarlo.

Podar rosales: paso a paso

Aunque el tipo de rosal que tengas va a determinar ciertos aspectos de la poda, primero te vamos a explicar las generalidades de este proceso. Éstas son comunes a todas las especies.

  • Las tijeras de poda deben estar desinfectadas y afiladas. El tamaño de tu rosal determinará el tipo de tijera a emplear. Por ejemplo, si tu planta es de gran tamaño, una tijera con mango extensible puede ser de gran utilidad. Si tienes dudas sobre la herramienta, te aconsejamos que acudas a un centro de jardinería.
  • Otro de los aspectos más importantes en la poda de rosales es el corte. Éste debe ser limpio y oblicuo. Si quieres lograr que tu rosal florezca cada año y se encuentre en perfectas condiciones, realiza siempre corte oblicuos.
  • Retira las ramas en mal estado. Además, elimina las que no den flores y las que estén secas.
  • Elimina también las flores marchitas y los frutos, así estarás propiciando la nueva floración. Si, por el contrario, mantienes estas partes del rosal, estarás privando a las flores y ramas sanas de la energía que necesitan.
  • Deshazte de los chupones que no aporten nada (sácalos desde la base, no los cortes). Los chupones son los brotes que nacen en el suelo (al lado del rosal más viejo) y absorben los nutrientes de las plantas que se encuentren alrededor.
  • Algo sumamente importante que debes saber es que las ramas jóvenes y con yemas hay que dejarlas intactas.

Estas 5 cuestiones son las que tienes que tener en cuenta siempre, independientemente de la especie de rosal que tengas.

Rosales de matorral y miniatura

Una vez que sabes las generalidades de la poda de rosales, ahora es el turno de explicarte qué hacer cuando tu rosal es de matorral.

Para este tipo de planta, tienes que conservar varias ramas principales (de 3 a 7 podría ser más que suficiente) y dar preferencia a los brotes más jóvenes. Elimina los leñosos, deja las yemas y despeja el centro de tu rosal.

Así de sencillo.

Podar rosales trepadores

Si los rosales tienen la capacidad de trepar por diferentes superficies, la poda que realices puede ser de formación.

Como en el caso anterior, debes dejar intactas varias ramas pues éstas serán las que formen el cuerpo de la planta. Elimina los chupones, las ramas laterales y las que se entrecrucen. Además, intenta procurar que los brotes se desarrollen de forma horizontal.

Rosales con porte arbustivo

Y por último lo rosales arbustos.

Como particularidad más importante, tienes que saber que no se deben podar en los primeros años de desarrollo. Tienes que esperar a que se encuentre ya enraizado y lo suficientemente fuerte como para soportar una poda de mantenimiento o de formación.

Una vez que han pasado un par de años (todo dependerá de la especie), deberás podarlo cada cierto tiempo y para ello debes cortar las ramas terminales.

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